El emocionante viaje de leer a Jerónimo Alayón

Leer los artículos, cuentos y poemas de Jerónimo Alayón es una experiencia que enriquece nuestro intelecto y toca las fibras más sensibles de nuestra alma.

Su profunda cultura, la delicadeza con la cual enfrenta argumentos dolorosos, a veces terribles, la capacidad de analizar al ser humano mostrando sus virtudes y mezquindades, su pasearse entre culturas diversas, religiones diferentes y diferentes épocas históricas, ofrecen al lector textos que dejan huellas profundas y obligan a la reflexión y a la introspección.

Cada verso, cada oración esconde la sabiduría de quien transcurre su vida entre libros, no como lector pasivo, sino como persona que absorbe, metaboliza y transforma cada línea en un pensamiento propio.

Docente, intelectual refinado, escritor que sabe recoger el dolor que permea la historia pasada y presente, Alayón vive entre palabras. Las palabras son sus compañeras fieles, son el medio que le permiten crear un puente con los demás, compartir experiencias de vida, pensamientos, alegrías, amarguras.

Esas palabras son el hilo con el cual se ha ido hilvanando nuestra amistad, una amistad verdadera, de esas que ahondan sus raíces en el respeto, la admiración, la empatía.

Confieso que, desde que comenzó a colaborar con ViceVersa Magazine, espero sus escritos semana tras semana con emoción similar a la que sentía de niña cuando esperaba un regalo nuevo. Sumergirme en sus palabras es un deleite para mi alma, sus textos son una fuente de emociones y siempre me regalan algo: un dato nuevo, una nueva información, una enseñanza, una emoción.

Nunca, nunca, los escritos de Jerónimo Alayón dejan espacio, ni la más mínima rendija, para la indiferencia.

¡Gracias, Jerónimo!

Mariza Bafile
Editor-in-Chief de Viceversa Magazine
New York