Tarda tanto la luz

Supimos que el delirio era
una forma de sostenernos
en los precipicios.

Martha Kornblith

3:13 a. m.

Llegan ~ el ceño de José Antonio ~ la mirada de Alejandra ~ la sonrisa de Sylvia ~ el silencio de Paul

De entre todos ~ el poeta de la ofendida belleza me trae antes del alba el mandamiento de alejarme en silencio ~ y lo mismo que él ~ recuerdo apenas el lugar de mi ausencia

Martha y Anne llegan después de las palabras rotas ~ y hablan de versos que no caben en este mundo

Se sientan aquí ~ en esta hora execrada por el reloj

Me prestan sus voces

Les digo gracias ~ hace mucho que no tengo una

Solo Paul calla ~ no hay voz posible ~ me dice ~ y miro mis manos ~ que ayer eran ciertas ~ cadáveres de letras alucinando su vitalidad

Otra vez el filo de la madrugada se desliza sobre mi cuello

Miro el espejo de mi estudio ~ está vacío de mí ~ solo libros y su quietud

Tarda tanto la luz

Nota: Poema de mi libro Evanescencia (2015), pág. 12.

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CITA CHICAGO:
Kornelius Dekker, Evanescencia (Caracas: Autoedición, 2015), 12.

CITA APA:
Dekker, K. (2023). Evanescencia. Autoedición, pág. 12.

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